Hna. Carmen Rauch ecj. Asesora del Área. 

Estos dos años hemos estados limitados en salir a misionar por la pandemia, significó un cambio de mirada dónde está puesta nuestro ser misionero. Limitados en el contacto, en las visitas y encuentros a los que estábamos acostumbrados.

Pero no se dejó de llegar a los que necesitaban nuestra ayuda. Aprendimos a escuchar más y acompañar en la soledad, enfermedad y sufrimiento de los que están más cerca nuestro. El anuncio del Evangelio se fue realizando de forma virtual, telefónica para contener lo experimentado en estos tiempos…

Nuestros centros de misión siguieron como punto de referencia para la gente. En los Gigantes, con permisos especiales continuamos visitando a las familias, priorizando los alumnos de la escuela Nuestra Señora del Valle, para poder llevar fotocopias y ayudar con las tareas, facilitando internet para que rindan los de la escuela de adultos y acercando la Virgen a las casas para que puedan celebrar a la patrona de la zona.

Esperamos que para el año que viene se pueda reanudar el trabajo que quedó pendiente del área: dar a conocer a los colegios el itinerario formativo y realizar instancias de formación para los delegados y los que deseen iniciar un camino misionero.