Hna. Andrea Rosas ecj. Asesora del Área Hnos. del Instituto

Un encuentro virtual fraterno hemos compartido este domingo 7 de noviembre todos los Hermanos del Instituto y algunas hermanas Esclavas que van acompañando el caminar de las comunidades.

Luego de haber tenido en el mes de junio un espacio de formación en torno a la figura de Madre Catalina, cerrando el año quisimos re encontrarnos, pero esta vez rezando juntos y haciendo de la Eucaristía nuestro punto de encuentro.

Es así como compartimos la Misa los hermanos del Instituto de las diferentes comunidades: Argentina, Chile y España unidos todos bajo este mismo sello del Amor y la Reparación. ¡Qué regalo más grande nos hace el Señor, de reconocernos hermanos todos y celebrar con alegría este inicio del Año Jubilar!

Misa y mesa compartida (video)

El Padre Germán Pickenly celebró la Eucaristía desde la Comunidad de San Juan, y cada comunidad fue guiando las diferentes partes de la misa y aportando desde su propia creatividad. Fue una celebración marcada por los signos, los cantos y la alegría del re encuentro:

Comenzamos reconociéndonos hermanos, dándonos un momento para mirarnos y, atravesando la pantalla, llegar al corazón de cada hermano donde nuestra mirada se posaba.

Compartimos un espacio grupal, poniendo en común resonancias y sentires en torno al Evangelio.

Nos dimos la paz virtualmente, y por comunidad, fuimos expresando en voz alta nuestro deseo. Dejando plasmada el nombre de cada provincia donde la huella reparadora de Madre Catalina se hace presente.

Juntos nos unimos en el gesto de partir el pan y comerlo, como tantas veces lo hicieron los discípulos y luego dimos gracias por permitirnos ser parte de esta Gran Familia, dejando nuestra huella en la de Madre Catalina

Y finalizamos haciendo un gesto de bendición y envío para nuestras hermanas que próximamente se irán a África.

Desde le Área de Hermanos del Instituto agradecemos la presencia de cada uno en esta celebración y los animamos a seguir construyendo comunidad de Hermanos, unidos todos por este deseo renovado de vivir el Amor y la Reparación desde la vocación recibida por el Señor.