Las mártires de la puerta de al lado, parte III

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Beatos mártires riojanos, Enrique Angelelli

12 de Junio de 2019. Por M. Silvia Somare ecj.

El padre Obispo Angelelli dio la vida por los demás, por los menos considerados del Evangelio, por eso murió, por eso lo mataron. Sintió la cercanía de su pueblo sencillo, vivió la persecución de su pueblo poderoso y hasta sintió la soledad de la Iglesia porque varios sacerdotes y obispos no lo comprendieron, se alejaron de él  e intentaron silenciar sus ideas.

Su pueblo fiel con su muerte se convirtió en mártir. Angelelli dejó mártires y huérfanos y también fieles cristianos que con pena y fortaleza siguieron las enseñanzas del Pastor. Como mártires de la puerta de al lado. Silenciosos pero convencidos que con Cristo todo se vence.

El Cardenal Becciu, delegado del Papa Francisco para la Beatificación, dijo en relación a Angelelli y sus compañeros mártires: “La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular. Ustedes lo saben bien, la piedra angular es Cristo, que fue desechada por los hombres pero se convirtió en el fundamento de la construcción. Él fue la victoria de Dios sobre el mal, el signo de reconciliación en favor de toda la humanidad.

Piedras desechadas fueron también nuestros mártires, y lo son hoy todos aquellos que por fidelidad al Evangelio son ridiculizados e ignorados. Creyeron que matándolos serían reprimidos, desechados, anulados, pero en realidad ante Dios, fueron colocados junto a Cristo como piedra angular de la Iglesia.  A una distancia de 43 años serán propuestos a nuestra veneración y a partir de ahora serán conocidos en todos los rincones de la tierra mientras que los poderosos de entonces permanecen en el olvido o han sido condenados por la historia. Es el misterio de la Cruz que se renueva cada vez que un inocente cae víctima de la conspiración, de la prepotencia, de la falsedad, del desprecio de la ley de Dios”.

Cuentan que cuando murió Angelelli, en una tierra de sol constante, se nubló y lloviznaba, alguien comentó que” hasta la naturaleza lloraba la muerte del Pastor”. Fueron los jóvenes quienes empezaron a cantar una canción que el mismo Angelelli les había enseñado:

Nosotros venceremos, nosotros venceremos,

sobre el odio con amor algún día será,

Cristo venció, nosotros venceremos.

 

Y caminaremos la mano en la mano

alzada la frente hacia el amor, Cristo es nuestra luz,

Cristo venció, nosotros venceremos.

 

No tenemos miedo, no tenemos miedo,

alguien nos espera más allá de los montes y el mar,

Cristo venció, nosotros venceremos.

 

Y seremos libres, y seremos libres.

No tiene cadenas el amor, viviremos en paz.

Cristo venció, nosotros venceremos.

Esos jóvenes que 43 años después son adultos,experimentaron la victoria de Cristo y del amor por sobre el odio y la violencia.

Un mártir deja regada su sangre, esa sangre abrevó los corazones de los mártires vivos que quedan como semilla de aquella siembra. Claro ejemplo de Angelelli y los mártires riojanos de la puerta de al lado.

Las mártires de la puerta de al lado, parte I

Las mártires de la puerta de al lado, parte II