Canción, letra, música y testimonio: Hna. Valeria González ecj.

Damos comienzo al mes de María en América del Sur, en tiempo primaveral que precede al Adviento. Todo un mes para celebrar a nuestra Madre.

Siempre María nos remite a su Hijo, y así como en las bodas de Caná nos dice: «Hagan lo que Él les diga».

La canción que compartimos tiene unos 30 años, nació para unas Jornadas del Sagrado Corazón. Quedó en la memoria de una generación de Hermanas. La traemos nuevamente a nuestra oración cotidiana con una pequeña modificación para que sea una verdadera cueca.

Lo importante es que en la letra nos muestra que a través de María siempre llegamos a Jesús, el fruto de su vientre, si no es así estamos equivocando el camino.

María, nuestro atajo 

Y ese Corazón al que veneramos y consideramos la fuente de todo amor, es nuestra meta. Para llegar a él María es nuestro atajo, nuestro puente. Por eso el desafío en este mes de María es caminar con ella, madre pero también discípula, y seguir a Cristo.

María hizo un trabajo artesanal, como el de toda madre. Tarea nada fácil es educar a los hijos y prepararlos para la vida, y para los planes que que Dios les proponga.

En las palabras de Jesús, en sus gestos, se esconden las recomendaciones, consejos, y hasta llamados de atención de María.  Porque ella colaboró con el Padre al preparar al Maestro y al profeta, al Salvador.